Mostrando entradas con la etiqueta Bicentenario Jovellanos Servicios públicos educación Democracia Ciudadanía y República Asturias ilustración. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Bicentenario Jovellanos Servicios públicos educación Democracia Ciudadanía y República Asturias ilustración. Mostrar todas las entradas

7/9/11

El legado de Jovellanos

En las últimas semanas venimos oyendo rumores que llegan a ser intenciones claras de hacer recortes presupuestarios y, ¡cómo no¡, dando de lleno a los servicios públicos. Es una manera de atajar las formas que tiene el Estado para tratar de redistribuir parte de la riqueza. Dentro de los servicios públicos afectados (públicos = de todos) tenemos a la educación.
También durante todo el 2011 se está recordando, sobre todo en Asturias, la figura del ilustrado Gaspar de Jovellanos por cumplirse el bicentenario de su muerte. Recordando, únicamente con actos y fotos pues, como vamos a ver a continuación, no se le homenajea con hechos. ¿Qué opinaba Jovellanos de la educación PÚBLICA? Rescatamos este artículo de un libro de texto de 2º de bachillerato, ligándonos de nuevo a la enseñanza…

La educación, fuente de prosperidad según Jovellanos.

“¿Es la instrucción pública el primer origen de la prosperidad social? Sin duda. Esta es una verdad no bien reconocida todavía, o por lo menos no bien apreciada; pero es una verdad. La razón y la experiencia hablan de su apoyo.
Las fuente de la prosperidad social son muchas; pero todas nacen de un mismo origen, y este origen es la instrucción pública. Ella es la que las descubrió, y a ellas todas están subordinadas. La instrucción remueve los obstáculos que pueden obstruir o extraviar sus aguas. Ella es la matriz, el primer manantial que abastece estas fuentes. Abrir todos sus senos, aumentarle, conservarle, es el primer objeto de la solicitud de un buen gobierno, es el mejor camino para llegar a la prosperidad. Con la instrucción todo se mejora y florece; sin ella, todo decae y se arruina en un Estado.”
G.M. de Jovellanos. Memoria sobre la educación pública (1802)

Más esfuerzo, más vocación y más educación, ¡qué entenderían los políticos profesionales cuando leyeron a Gaspar!